El peligro de los embarazos psicológicos

Los embarazos psicológicos son un problema muy frecuente en las perras no esterilizadas que puede suponer un serio riesgo para su salud.

 

Como dueña primeriza y amante de mi perra hasta la adoración, he caído en muchos de los tópicos que años después he criticado por diversos motivos. Cuando algo te importa y te gusta, te vas informando, te interesas y de esta manera puedes tener una opinión y cierto criterio.

Así es cómo pasé de plantearme “quién soy yo para decidir esterilizar a mi perra e intervenir tanto en la naturaleza” a aconsejar a la gente que, sin duda, la esterilización es la mejor opción. En mi caso no tuve que tomar yo la decisión, un embarazo psicológico y un tumor en una de las mamas de mi perrita, la tomaron por mí. Ahora sé que le habría ahorrado pasar por ese trance de haberla castrado a tiempo.

Lo de "embarazo psicológico" puede sonar a algo inofensivo y poco probable, de esas cosas que crees que nunca le pasarían a tu mascota, pero es muy real, frecuente y muy perjudicial para las hembras. De hecho, alrededor de un 60% de las perras sin esterilizar puede padecer este problema.

La explicación de este fenómeno nos lleva una vez más a los antepasados del perro: los lobos. En las manadas de lobos la hembra dominante impide que el resto de hembras se apareen. No quiere competidoras. Para lo que sí las quiere es para que alimenten y cuiden a sus cachorros en caso de necesidad. Así son las manadas, todos para uno.

En una manada, los ciclos de las hembras se sincronizan y van parejos (las que hemos crecido en una “manada femenina” sabemos que esto es así también en los humanos). Así, si muriera la madre de los pequeños o si ésta necesitara ayuda para sacar a sus cachorros adelante, las otras hembras estarían preparadas para alimentarlos y cuidarlos. Nuestras perritas domésticas conservan ese instinto de supervivencia, aunque no lo necesiten.

Hay una explicación física a esta curiosa confusión que sufre el cuerpo de nuestra hembra, y es que tras la ovulación aparece un pequeño quiste que produce progesterona, la hormona que prepara el cuerpo para el embarazo. En caso de no ser fecundado el óvulo, el quiste se deshecha. Pero ocurre a veces que, a pesar de no haber fecundación, el quiste no se deshecha, lo cual provoca que se ponga en marcha todo el mecanismo del embarazo. Por eso es frecuente que este problema aparezca unos 3 meses después de cada celo.

Este embarazo imaginario, por muy psicológico que sea, tiene unas manifestaciones físicas importantes. Son síntomas que tendría una hembra embarazada pero sin estarlo: se le hinchan las mamas, producen leche, flujo vulvar, abdomen abultado, aumento de peso… Pueden desarrollar uno de estos síntomas o todos.

En cuanto a su carácter, también se verá afectado. Probablemente se ponga muy nerviosa y la sorprendas acondicionando un sitio para el nacimiento; puede incluso que coja algún objeto y lo trate como si fuera su cachorro. Esto, que contado puede resultar hasta tierno, es un verdadero problema. Un embarazo psicológico puede desencadenar en mastitis (inflamación de la glándula mamaria, muy dolorosa para el animal), piometra (infección uterina) y tumores de mama.  

El tratamiento para los síntomas físicos te lo pondrá el veterinario. Por tu parte, te tocará la triste tarea de ocultar los juguetes que haya tomado como cachorros y tratar de distraerle cuando los busque, porque la pobre lo pasará mal.

La manera de evitar estas situaciones con los quistes y posibles tumores que conllevan, es la esterilización. Tenemos muchos más motivos para sentirnos culpables por la cantidad de camadas no deseadas que llegan a este mundo (muchas acaban con cachorros abandonados o muertos) que por operar a nuestro animal.

Nos encanta humanizarlos pero, aunque tengan los mismos derechos que nosotros, no experimentan la vida igual que las personas. Ellos no viven la sexualidad como los humanos. Sólo se aparean con el fin de reproducirse, teniendo en cuenta que cuando esto pase probablemente te quedarás con el cachorro que te parezca más mono y al resto lo separaras de ella, flaco favor le estás haciendo a tu animal.

Si lo que quieres es tener un cachorrito, las perreras y protectoras están llenas de ellos, de todos los tamaños y colores. Por mucho que tengas una cría de tu perra, nunca será ella, ni prolongará su existencia en tu vida, no será menos doloroso dejarla ir cuando llegue el momento. Yo a la mía la llevaré siempre en mi corazón, no necesito su descendencia para recordarla.

Muchas veces cuando miramos las situaciones con distancia, ponemos en duda algunas decisiones que tomamos. Yo de lo único que me arrepiento es de no haberla esterilizado a tiempo, para haberle ahorrado el trance de celos sin aparearse, dos embarazos psicológicos y finalmente un tumor en una mama. El fallo y el miedo que tuve como primeriza, no lo volveré a tener, porque no hay que tener miedo de tomar algunas decisiones si son beneficiosas para la salud de lo que más quieres.

 
 

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