La huella nasal de los perros

La nariz de un perro es única, por eso en algunos países se utiliza su huella nasal para identificarle.

 

Los que tenemos perro somos conscientes de que dedicamos muchísimas horas a observarle embobados cuando juega, pasea, duerme, come, o incluso cuando hace cualquier trastada que, lejos de enfadarnos, la incluimos en nuestro anecdotario de cosas divertidas para alardear delante de otros dueños de perros. Y cuántas veces  hemos tenido ocasión de mirar su carita a escasísimos centímetros cuando se lanza a robarnos algún morreito.  

A pesar de nuestra excelente capacidad de observación no hemos sido capaces de comprobar algo tan increíble como cierto: que su trufa es única, personal e intransferible. Aunque suene extraño, basta con fijarse con detalle en la gran cantidad de líneas, surcos y dibujitos que se forman en su nariz. Si a eso unimos la gran variedad de tamaños y formas de sus orificios nasales y la variable distancia entre ellos, estamos ante la que es su huella identificativa más fiable, tanto como la dactilar en los humanos. Si ya tenemos motivos para pensar que nuestro perro es diferente a todos los demás y que como él no hay ninguno porque es el ser vivo más inteligente y amoroso del planeta, con más razón, y con la ciencia de nuestra parte, podemos decir que no hay dos narices de perro iguales en el mundo.

En realidad, no necesitas ninguna huella para reconocer a tu perro si lo buscas entre un grupo nutrido de canes en un parque. Podemos reconocer a nuestro amiguito con sólo mirarlo, y si no fuéramos capaces él lo haría por nosotros. Porque para él también tú eres único e intransferible y no necesita pedirte el DNI para lanzarse a tus brazos sin dudarlo y sin miedo a ponerse en manos de un extraño.

Sin embargo, su huella nasal es muy útil cuando necesitamos ayuda externa para encontrar a un perro extraviado y, sobre todo, para que puedan localizar a sus dueños. El Kennel Club canadiense ha utilizado este método de identificación nasal desde 1938. Y en EEUU, algunas instituciones y empresas usan la huella de la trufa para encontrar perros que se han perdido. En España el método oficial sigue siendo el microchip, algo que siempre recomiendo mientras la ley no se decante por usar la huella de su nariz. Todo lo que sea útil para reunir a los perros con sus amos, bienvenido sea.

Estampar la huella nasal de nuestro perrito es posible sin causarle dolor, de forma no invasiva y sin secuelas de ningún tipo. El proceso es parecido al de la huella dactilar pero evitando la tinta o cualquier tipo de pintura (si no queremos que nuestro animal lleve permanentemente una nariz de payasito).  Quizá con colorante de comida (como el que se usa en los pasteles), que no es tóxico y se quita fácilmente. ¡Aunque quién lo necesita en un papel cuando ya lo llevas estampado en el corazón!  

Puede que en un futuro no lejano, en España la huella nasal desplace al microchip como sistema de identificación, y entonces estas huellas serán estampadas por profesionales. De momento, nos contentamos con saber que ya hay un motivo más, si cabe, para considerar a nuestro perro alguien insustituible, irrepetible, único y realmente especial.

 
 

Todo para tu mascota

  • PetsLoverIn S.L.
  • Copyright 2017